En el noreste de Botsuana – un país de África austral enclavado entre Namibia al oeste, Zimbabue al Este y Sudáfrica al sur – se extienden amplias navas de sal, parecidas a otros grandes salares del mundo (Kutch en India, Uyuni en Bolivia, Salinas Grandes en Argentina, Chott el Jerid en Túnez, Atacama en Chile …). Una de ellas, la nava de Sowa (o Sua Pan) es hoy objeto de una explotación minera e industrial de primera importancia cuando también se está desarrollando un turismo internacional que valoriza una fauna salvaje importante. Este boom minero y turístico traduce una integración creciente del país y de esta región en la globalización. Este proceso trastorna de forma profunda un espacio que se había quedado bastante marginal en la construcción nacional del país hasta los años 1990.
Pie de la imagen satélite
Los grandes salares de la cuenca de Makgadikgadi y de la nava de Sowa: complejo minero e industrial. Esta imagen fue sacada por un satélite Pléiades el 28/05/2017. Se trata de una imagen en colores naturales.
Presentación de la imagen global
Un fenómeno excepcional a escala mundial
Con una superficie de 581.700 km2, o sea aproximadamente el tamaño de Francia, Botsuana es un estado poco poblado con sólo 2,2 millones de habitantes. Su densidad media es de 3,7 habitantes/km2, una de las más bajas del mundo. Una gran parte de su territorio está pues infrapoblada y se enfrenta con graves coacciones (aislamiento, aridez, tierras cultivables limitadas que representan el 0,7% de la superficie, pobreza...).
Aunque el desierto del Kalahari ya cubre el 70% del territorio, esta situación se explica por la importancia de su clima árido o semiárido, como lo muestra la importancia de las formaciones vegetales de tipo sabana más o menos arborizadas (cf. baobabs), claramente visibles en el documento. Se vuelve a encontrar en esta parte de África austral, aunque bajo formas un poco diferentes, el equivalente de la zona Sáhara-Sahel que organiza el norte del continente africano. Hoy en día el país está sometido a importantes retos climáticos y bioclimáticos vinculados con las cuestiones del calentamiento global, con la multiplicación de los episodios de sequía y con la progresión de la desertización.
El documento es una foto de la nava de Sowa (o Sua Pan), que se extiende al noreste del país sobre 100 km norte/sur y sobre 50 km este/oeste y cubre una superficie de 16.058 km². Debido a la topografía, tiene una estructura endorreica: es una cuenca cerrada sin conexión con los mares y los océanos en la que desemboca la red hidrográfica local y regional.
Si se cambia de escala, se nota que la nava de Sowa forma parte de un conjunto regional más amplio: la gran cuenca de Makgadikgadi. Se extiende sobre más de 200 km de oeste a este y más de 120 km de norte a sur, y cubre una superficie del tamaño de Suiza. Se compone de varias navas (cf. Nwetwe y Nxai), de las cuales la cuenca de Sua, al este del sistema, es la mayor.
Un legado tectónico y climático
Para explicar la presencia de estos legados lacustres en un medio continental, es conveniente movilizar factores tectónicos y climáticos a la vez.
Desde el punto de vista tectónico, el Makgadikgadi es una cuenca de rift intracontinental de edad Plioceno/Pleistoceno, cuya historia es controlada por la evolución de un sistema de fallas paralelas NE-SW. La fase inicial del desarrollo de este rift continental se caracteriza por la formación de una cuenca de desmoronamiento poco profunda (graben), donde las fallas controlaron la evolución del drenaje y la formación de cuencas hidrográficas. Repetidas veces y a medida que se hundía, esta depresión fue rellenada por el agua / se fue llenando con aguas que transportaban materiales procedentes de sus cuencas hidrográficas . Resultó un proceso de acumulación sedimentaria de superficie que mezclaba salmueras , arenas finas y arcillas.
Desde el punto de vista climático, el Makgadikgadi es en realidad el vestigio de una salina gigante, formada por la desecación progresiva, hace más de 10.000 años, de un inmenso lago prehistórico estimado a más de 60.000 km² que cubría toda la región. Se evocan varias razones para explicar su desaparición, particularmente un cambio climático (aumento de la aridez) y movimientos tectónicos al origen de una redistribución de los ríos. Al sur de Sowa aún se ven claramente las huellas de las orillas de lo que era el lago prehistórico: se observan crestas de unos 40 metros de altura y señales de la erosión causada por las olas del lago.
Zumes de estudio
En el documento se nota muy bien el complejo minero (abastecimiento de la materia prima mineral) e industrial (transformación de ésta en productos aprovechables) de Sowa.
Por cada lado se extiende, de color blanco, la superficie de un “pan”, aquí pues el Sua Pan. El “pan” se puede definir como una amplia nava salina, de 500 metros a varios kilómetros de diámetro, sin ninguna vegetación, donde el sol se refleja con resplandor. Está sometida a un régimen de alternancia estacional que facilita los procesos de acumulación y de clasificación de los materiales sedimentarios. Se se llena y se hincha durante la temporada de lluvias de invierno: una fina capa de agua cubre entonces estas inmensas superficies planas y las sustancias solubles se disuelven y son transportadas con el agua hasta el centro de la cuenca. Luego cuando la temporada calurosa de verano, el agua retrocede y desaparece debido a la altísima tasa de evaporación asociada al clima semiárido. Procedentes de los materiales sedimentarios, las sales (cloruros, sulfatos, nitratos, boratos …) acumuladas en el fondo de la depresión precipitan bajo los efectos de la evaporación y vuelven a depositarse en la superficie del lago desecado. Son estos minerales los que van a ser objeto de una transformación industrial permitiendo la valorización industrial.
En el centro de la imagen, un fenómeno llama la atención: la presencia des amplias formas geométricas de color rojo, naranja o marrón. Al norte, se puede ver claramente una serie de cuencas de formas geométricas y bordeadas con potentes diques. Son áreas de evaporación, cubren una superficie de 22 km2.
¿Cómo explicar ?
El color de las cuencas de Sowa
Cuando el agua cargada de sal se evapora, la concentración de sal aumenta. Por encima de cierto límite (unos 350 gramos por litro de agua), las condiciones se vuelven favorables al desarrollo de un cierto número de seres vivos, conocidos como halófilos (adaptados a la alta salinidad del medio circundante), entre ellos un alga microscópica llamada Dunaliella salina. En estas aguas poco profundas y tranquilas, estas microalgas protegen su clorofila contra la sobreexposición mediante pigmentos rojos (caroteno) que limitan la penetración de la luz. Adquieren entonces un color rojo. El color rojo anaranjado de la superficie de las marismas también puede relacionarse con la fluorescencia de un rojo anaranjado de un protozoo (Fabrea salina). Por otra parte, algunas bacterias (de las marismas) contienen pigmentos de color rosa que le dan al agua salada un espectacular color rosado, anaranjado o púrpura. Así pues, los colores observados dependen de la presencia de estos seres vivos, condicionados por la salinidad de esas cuencas, su profundidad, etc.
De esas cuencas salinas se extraen 2.400m3 de salmuera por hectárea a partir de una profundidad de 38 metros. Esto permite producir cada año 300 000 toneladas de carbonato de sodio y 650 000 toneladas de sal. En Sowa, este carbonato de sodio llamado de forma inapropiada "soda" por los industriales (en inglés “soda ash”) constituye uno de los escasos yacimientos de depósitos naturales en el mundo (junto con Estados Unidos en el Wyoming y Kenia), siendo sintetizada la mayor parte. Además, algunas concentraciones de potasio (cloruro de potasio o KCI) y de sulfato de potasio (K2SO4) han sido registradas en esas salmueras, pero nunca han sido recogidas para fines comerciales. También se encuentra halita y bicarbonato de sodio.
Van a proporcionar a la fábrica ubicada en la lengua de tierra grisácea que separa las dos cuencas la materia prima que va a ser trasformada. Se puede divisar el humo negro de la caldera, ya que funciona con carbón (uso del método Solvay, elaborado durante la segunda mitad del siglo XIX) así que muy contaminante. También se encuentran varios edificios que encierran método de transformación, un amplio cono artificial dominando un área de almacenamiento, y la carretera, y la línea férrea que vinculan estos lugares con el exterior.
Esta potente planta tiene una capacidad anual de producción de 300.000 toneladas de soda y de 650.000 toneladas de sales y productos derivados. Pero solo funciona en realidad con una producción en torno a las 420.000 toneladas anuales debido a la situación del mercado y de las coacciones de producción. Sus principales clientes tras su cadena productiva son la industria del vidrio, en la que el carbonato de sodio sirve esencialmente como fundente, la química, los detergentes y jabones o el sector alimentario (sal de mesa). Abastece principalmente Sudáfrica y una parte de África Austral y central. El acceso a este mercado subcontinental se realiza mediante la línea férrea especialmente construida cuando se creó la planta y que se reúne con un importante eje ferroviario en el este del país, en Francistown, ciudad ubicada casi en la frontera con Zimbabue.
Entrado en función solo en 1991, el complejo industrial minero de la ciudad de Sowa es propiedad de la sociedad Botash (Botswana Ash Pty), cuyo capital pertenece a partes iguales al Gobierno de Botsuana por un lado y por otro al grupo sudafricano Chlor Alkali – CAH. El auge de este nuevo polo minero se acompaña de la puesta en marcha de un gran proyecto de desarrollo regional, y lleva a importantes cambios socio espaciales: refundición administrativa, creación urbana, industrialización, nuevas redes de transporte, reorganización del mercado laboral, trastornos territoriales y sociales.
La Soda Ash Operation de Sua Pan implementada en 1991 es en efecto concebida como una gran operación de desarrollo económico y minero y de habilitación local y regional de los territorios. A algunas decenas de kilómetros al este del complejo, la ciudad nueva de Sowa, que significa sal en lengua san, se ve claramente. Es una creación administrativa y urbana muy reciente relacionada de forma muy directa con el boom minero ya que acoge la sede social de Botash, las viviendas de los empleados y los servicios contiguos-lindantes (salud, escuela, comercios, ...). Ha sido definida y por consiguiente elevada al rango de "distrito autónomo" en 1991 por el Parlamento. La ciudad conoce un relevante crecimiento demográfico, pasando de 2.900 a 3.600 habitantes entre 2001 y 2011 (últimas estadísticas disponibles). A escala regional, Francistown – segunda ciudad del país (100.000 habitantes) y capital regional de todo el noreste del país también resulta particularmente dinámica, así como el pueblo de Mosetse (1.600 habitantes), en la carretera modernizada entre Francistown y Nata.
¿Cómo explicar la creación de este complejo, aquí en pleno desierto y en esa fecha ? Para entender la historia y los retos, es necesario recurrir a la geoeconomía y a la geopolítica cambiando la escala de análisis.
En 1990/1991, la caída del régimen de Apartheid de Sudáfrica fue una verdadera revolución geopolítica para toda la África austral incluido Botsuana. En 1990, el nuevo presidente de Sudáfrica, F. de Klerk liberó a Nelson Mandela de la cárcel y legalizó el A.N.C., el Partido Comunista Sudafricano y las organizaciones sindicales y asociativas negras que hasta entonces habían permanecido en la clandestinidad. En 1991, es la abolición del régimen de Apartheid y se implementa un nuevo sistema democrático. Este proceso va a traducirse por la reintegración de Sudáfrica en el concierto de las naciones y va a abrir nuevos mercados a sus empresas y capitales, como aquí la valorización de los yacimientos de sal de Sowa.
Lo que solo era desde hace milenios un yacimiento natural de sal en una cuenca lacustre llega a convertirse en un nuevo recurso natural. La región va a salir de eso trastornada. En efecto, Sudáfrica trae al pequeño y pobre Botswana vecino, sus capitales, sus tecnologías, sus ingenieros, y su mercado como salida principal. De hecho, en treinta años, Sudáfrica se ha asentado como potencia hegemónica en África austral, debido a su dominio geopolítico, geoeconómico y financiero. Botsuana está muy vinculado con Sudáfrica, que le suministra por ejemplo el 70% de su electricidad, en el marco de la SACU (Unión Aduanera del África Austral), que agrupa a Sudáfrica, Lesoto, Suazilandia y Namibia, o en el marco de la SADC (Comunidad para el Desarrollo de África Austral). Visto desde Sudáfrica, Botsuana funciona como un margen septentrional integrado en su economía.
Sin embargo, este acuerdo también satisface a la voluntad de Botsuana, independiente desde 1966, de basar su desarrollo económico, social y territorial en la valorización de sus importantes riquezas minerales como lo atestigua el fuerte crecimiento del sector minero estas últimas décadas. El sector minero e industrial contiguo representa en efecto hoy el 40% del PIB y la economía nacional es muy dependiente de la cotización mundial de las materias primas (diamantes, cobre, níquel, sal …). Este boom minero, que se va acelerando con la llegada de nuevos actores (cf. China), se traduce en los territorios a escalas locales y regionales por grandes trastornos como lo muestran las imágenes de este fichero.
En el noreste del documento se divisa claramente el delta del río Nata, que desemboca en la pequeña cuenca septentrional utilizada por el complejo industrial y minero de Sowa y, más al norte, la ciudad de Nata. Largo de 330 km y drenando una cuenca de 24.500 km2 a caballo entre el suroeste del Zimbawe vecino y el noreste de Botsuana, el río Nata es típico de los pequeños ríos y arroyos de estas vastas cuencas endorreicas semidesérticas. En el documento, su lecho menor aparece bastante sinuoso y repleto de materiales detríticos arrancados por la erosión; está en gran parte seco a pesar de la presencia de algunas bolsas de agua, que se destacan en verde en el momento de la toma de la fotografía. En cuanto al lecho mayor, es bastante ancho y marcado por los brazos secos y los meandros recortados con las divagaciones del río. Esta morfología está fuertemente vinculada con el régimen fluvial del río Nata. En efecto, durante la estación lluviosa, el río suministra agua de forma intermitente mediante crecidas más o menos potentes, y permanece seco el resto del año, según el modelo de los sistemas de uadis.
Aguas abajo, al arrojarse a la depresión, la Nata River construye una zona deltaica con los materiales que arrastra durante sus crecidas, según el ciclo erosión/transporte/acumulación. En 1993 se clasificó como reserva nacional de aves (en particular de flamencos rosas) es el Nata Bird Sanctuary. No fue sin dificultades locales, ya que su creación privó a los pastores tradicionales de algunas de sus mejores tierras de pastoreo en nombre de la salvaguardia de la fauna salvaje.
En el documento, la ciudad de Nata está en el cruce de dos importantes ejes viales gracias a un puente que cruza la Nata River en un antiguo sitio de vado. El eje Sur/Norte es esencial: vincula Francitown, la segunda ciudad del país, con Kasane en el punto fronterizo donde se reúnen Zambia, Namibia, Zimbawe y Botswana. En el documento, esta carretera viene del este, atraviesa el puente y va recto hacia el norte. Los flujos de inmensos camiones son muy importantes. El eje este-oeste enlaza Francitown con Nata para alcanzar Maun, a orillas del famoso Okavango Delta y capital turística del norte de Botsuana. El documento también pone en evidencia el hábitat tradicional (pequeños vallados compuestos con una serie de pequeñas casas bajas), y desde el punto de vista agrícola se ven tanto, los espacios abiertos de sabana (pastizales muy extensivos) como los campos cerrados, o bien huertas o bien campos de algodón con trazado geométrico y muy dispersos. Sin embargo, la ciudad de Nata es también una ciudad de servicios (garaje, gasolinera, comercios pequeños, restaurantes, escuela, salud, pista de un pequeño aeródromo…) que se concentran geográficamente sobre todo en los dos ejes viales y en los cruces que están construyendo. Pero más que todo, la ciudad viene experimentando estas últimas décadas un verdadero desarrollo en relación con el turismo, vinculado en particular con el Nata Bird Sanctuary vecino. Se asiste a la creación de nuevas infraestructuras muy visibles al este de la ciudad y a la multiplicación de una oferta hostelera de gama media o alta dirigida hacia el turismo internacional (hoteles-restaurantes, pensiones, guest-house, lodge con piscina, etc.).
Junto al sector minero, el turismo internacional (el 12% del PIB) se ha convertido en efecto, en el segundo pilar identificado por Botsuana como palanca de desarrollo. En este contexto, ha multiplicado la creación de amplios parques nacionales y de reservas que permiten la observación de la gran fauna salvaje (elefantes, leones, leopardos, antílopes, cebras …). La creación del Nata Bird Sanctuary hace pues eco en la región a la creación más al oeste, en la cuenca de Ntwetwe Pan, del Makgadigadi Pans National Park y del Nwai Pan National Park. De nuevo, esta política trastorna los equilibrios sociales, económicos y de territorios (renovación de carreteras y de las infraestructuras, nuevas ofertas de servicios para los safaris … oficinas de acogida para el alojamiento de los turistas…).
Autor
Laurent Carroué, Administrateur de l’État honoraire, Inspecteur Général de l'Éducation, du Sport et de la Recherche, Directeur de recherche à l’Institut français de géopolitique - IFG de l’Université Paris VIII.
Traducción y corrección
Patrick FASSINA, section Bachibac, lycée Lapérouse, Albi, Académie de Toulouse.
Marilyne CLUZEL-MARTINOT, lycée Lapérouse, Albi, Académie de Toulouse.