Image satellite du Salar d'Uyuni

Bolivia – El salar de Uyuni en el desierto de Atacama: los trastornos de un frente pionero del litio

  • Amériques

  • Déserts

  • Environnement

En el corazón del Altiplano andino y en la parte norte del desierto de Atacama, se extiende una amplia nava enmarcada por altísimas montañas que pueden alcanzar entre 5000 y 6000 metros. Particularmente árido, este espacio polariza los salares más grandes del mundo, como los de Uyni y Coipasa. Abandonados durante mucho tiempo, esos márgenes desérticos están hoy en día en el corazón de nuevos retos mineros mundiales, por sus inmensas reservas – seguramente el 60% de las reservas mundiales- de litio que contienen. Esos salares forman parte del “triángulo del litio”, una amplia región que se extiende desde el sur del Altiplano boliviano hasta el norte de Chile y de Argentina. Este cambio brutal de trayectoria vinculado a la explotación de un nuevo recurso trastorna la región que obtiene a cambio un papel estratégico.

Image satellite du salar d'Uyuni, dans les Andes, au sud-ouest de la Bolivie
Contient des informations © Copernicus Sentinel 2020, tous droits réservés © Copernicus Sentinel 2020, tous droits réservés

Pie de la imagen

Esta imagen del salar de Uyuni, en los Andes, al suroeste de Bolivia, fue sacada por un satélite Sentinel-2 el 12 de junio de 2020. Se trata de una imagen en colores naturales con resolución nativa a 10m.
Al lado, la misma imagen satélite muestra las referencias geográficas de la región.
Contiene información © COPERNICUS SENTINEL 2020, todos los derechos reservados.
 

Marcadores geográficos

Presentación de la imagen global

El salar de Uyuni: un desierto blanco en proceso de integración en la globalización

La Cordillera de los Andes: un entorno de altísimas montañas

Esta imagen presenta una amplia nava central, ocupada por una serie de depresiones, enmarcada por dos sistemas de altas tierras. En el centro de la imagen, aparecen dos vastas extensiones blancas: los salares de Coipasa al Norte y el de Uyuni, al Sur, que se extienden sobre más de 10 000 km². Se ubican en la zona de contacto entre el Altiplano boliviano y la parte norte del desierto de Atacama.

Al Oeste, el desierto de Atacama y el piedemonte chileno a 1000 metros de altitud se alza brutalmente hacia el Altiplano. Los entornos se destacan por una gran aridez. Las precipitaciones son unas de las más bajas del mundo con menos de 50 milímetros al año. Las densidades humanas son muy escasas. El paisaje es mineral, solo unos cactus dan un toque de color a este espacio “lunar”. A continuación se eleva la Cordillera Occidental, formada por un gran número de volcanes que, a pesar de su gran altitud, más de 5000 m, reciben muy poca nieve (los puntos blancos en la imagen).

En el Este, la Cordillera oriental se caracteriza por una vegetación más densa y asentamientos más importantes y más antiguos. Una amplia franja de montañas (en marrón oscuro) con fuertes pendientes y valles encajonados se extiende. Se pueden observar los pliegues de la parte oriental de la Cordillera de los Andes que señalan el fin de la meseta del Altiplano con el Potosí y su mina de plata del Cerro Rico.

Por fin, en el centro de la imagen, se encuentra una gran nava central orientada noroeste/sureste. Tiene un relieve llano y una vegetación dispersa. Las escasas precipitaciones y las reservas de agua en los volcanes han ido permitiendo una escasa y constante ocupación humana desde hace siglos. El Salar de Uyuni está en el centro. Al norte, el Salar de Coipasa está parcialmente bajo el agua (de color verde claro). Más al norte también se puede divisar el Lago Poppo (en verde), que va desecándose por culpa de la desertización de la región. Al Sur del salar de Uyuni, se ven pequeños salares, son las manchitas blancas.

Una zona desértica y mucho tiempo marginal en el país

Estamos aquí en la región de Uyuni, lejos de los dos polos de Bolivia, a 500km al Sur de La Paz, siguiendo la frontera con Chile y a 50 km al Este de Potosí. En efecto, la mayoría de la población, de las actividades y de las ciudades bolivianas se concentran en el Altiplano alrededor del eje histórico Potosí-La Paz-Cuzco. Es en esta región donde se desarrollaron las primeras civilizaciones del Altiplano de las que la más famosa es Tiahuanaco anterior al surgimiento de los Incas asentados en Cuzco. Un nuevo centro dinámico se está desarrollando desde hace unos treinta años en la llanura amazónica a 500 km al Este del Altiplano, alrededor de Santa Cruz con el sector agroalimentario y el turismo interior. Dos regiones constituyen márgenes: el Beni amazónico al Noreste y el Suroeste alrededor de Uyuni, visible en la imagen. Son las regiones más pobres y peor conectadas.

Así pues, esta región desértica de Uyuni permaneció mucho tiempo como una zona marginal en el país. En efecto, tiene limitaciones excepcionales: altitudes altísimas, aridez, frío y aislamiento entre  otras cosas.
Las precipitaciones representan unos 100 milímetros al año, se concentran durante el verano austral, inundan a menudo los bordes del salar que se convierte entonces en el espejo más grande del mundo y en un espacio poco practicable. Las temperaturas suaves durante el día, soleado, bajan de repente en unos minutos cuando la puesta del sol y con frecuencia descienden por debajo de 0°c, ya que entonces también suele soplar un fuerte viento. Alrededor del salar los paisajes son “lunares”, alternando entre llanura rocosa parda y volcanes.

Para alcanzar esta región, se necesitan más de diez horas de carretera desde La Paz. Una carretera asfaltada fue construida hace unos años con el fin de sacar el salar del aislamiento. Es una superficie perfectamente llana, sin duda la más amplia del mundo, donde el horizonte se confunde con el cielo cuando el salar está cubierto de agua y entonces el cielo se refleja en ella. Hay varias islas deshabitadas en el salar, cubiertas por cactus y concurridas por turistas durante el día. Así que el turismo hacia el salar se va desarrollando progresivamente desde el Norte y el Sur, integrando de ese modo una red de turismo andino.

En efecto, la integración de Bolivia y del salar en el turismo suramericano se hace mediante la llegada de flujos importantes procedentes de Perú al Norte con el lago Titicaca. Desde el Sur, los turistas, principalmente chilenos y menos numerosos, vienen del Sur Lipez, una región compuesta de lagunas coloreadas. Así pues, la frecuentación turística va aumentando, con casi 100.000 turistas al año que visitan la zona del salar, y albergues se van desarrollando. Uno de los primeros se halla al pie del volcán Tunupa, en el centro norte del salar, visible en la imagen, en el pueblo de Tahua. Unos músicos famosos vinieron para rodar videoclips, como Manu Chao, y el programa Ushuaia de France3 puso en valor la región en 2000. El salar se ha convertido poco a poco en un sitio turístico.

Siguen antiguas actividades en el salar de Uyuni como la extracción de sal. A orillas del salar, la agricultura se basa en la ganadería extensiva de llamas y en las cosechas de quinua cuya mejor especie es la quinua real. Luego, su producción se transporta a los centros urbanos y, a veces, se exporta. Este cereal se ha puesto de moda gracias a la tendencia de la comida ecológica en las grandes metrópolis mundiales. Así que el salar se integra en los flujos comerciales mundiales.


Por fin, la mayor parte de la actividad alrededor del salar se relaciona con las minas, como el estaño  al Noreste o la plata al Sur del salar. Esta región pobre de Bolivia, mal conectada, poco poblada, conoce desde hace unos veinte años el desarrollo de nuevas actividades mineras con el boom hacia el litio.

El Salar de Uyuni frente al auge minero del litio: un margen codiciado

Esta mayor reserva de sal en el mundo proviene de la desaparición del lago Tauca, hace ya 14.000 años, que cubría probablemente una gran parte de la imagen. La corteza de sal varía entre unos centímetros de espesor en el borde del salar hasta más de 120 metros en el centro.

Debajo de estos miles de millones de toneladas de sal se hallan las inmensas reservas de litio. El salar pertenece al “triángulo del litio” desde el Sur del  Altiplano boliviano hasta el Norte de Chile y de Argentina. Reúne un gran número de salares, de los cuales el mayor es el de Uyuni. Estos salares contienen reservas de litio sumamente importantes, sin duda las más grandes del mundo según la USGS [United States Geological Survey] (casi el 60%). Con la importancia de la economía numérica y de la transición ecológica (bajar el consumo de petróleo y desarrollar los coches híbridos), el litio se convierte en el componente esencial del siglo XXI para la producción de baterías de los vehículos eléctricos.

Unos hablan pues de esta región como siendo “ la Arabia Saudí del siglo XXI”. Si es cierto que la ciudad de Uyuni se desarrolló en el siglo XIX como punto de paso de trenes cargados de estaño con destino a los puertos chilenos, claro está que la explotación del litio permitiría un renacimiento. Muy codiciada, esta región podría convertirse, a su manera, en un centro energético para el mundo del futuro.

Zum de estudio

La explotación del litio ubicado al Sur del Salar de Uyuni

La imagen abajo fue sacada por un satélite Sentinel-2 el 12 de junio de 2020

La imagen abajo fue sacada por un satélite Pleiades (15 de abril de 2016)
Contiene información PLEIADES © CNES 2016, Distribución Aibrus DS, todos los derechos reservados. Uso comercial prohibido.

 

Image satellite de Salar Duyuni
© CNES 2016, Distribution Airbus DS, tous droits réservés. Usage commercial interdit

La explotación del litio ubicada al Sur del Salar de Uyuni

Las inmensas cuencas rectangulares están sumergidas por el agua bombeada en los acuíferos de la región lo que genera conflictos del uso con los agricultores. La desecación de las cuencas, en esta región muy soleada, produce salmuera de la que se extrae el litio. Al sur de las cuencas, se encuentra una planta de refinado de litio, y luego un conducto se dirige a la “tierra firme” y al pueblo de Río Grande de Potosí. La exportación del litio se realiza pasando por Chile gracias al ferrocarril, a pesar de relaciones complejas debidas a las reivindicaciones bolivianas por un acceso al mar.  

Mientras que Argentina ya explota mucho el litio mediante concesiones extranjeras, la actitud de Bolivia (y de Chile) es diferente ya que el Estado boliviano quiere aprovechar de esta riqueza de dos maneras : por una parte, por su posición dominante, evitando las especulaciones y fijando les precios, y por otra parte, gracias a una cooperación público-privada, encargándose del refinado así como de la producción de las baterías. De momento, aunque este mineral es muy codiciado por países poderosos y sus empresas multinacionales (China, India, Japón, Alemania, Francia y Corea, por ejemplo), Bolivia no ha realizado grandes inversiones. Ha firmado un acuerdo de construcción de baterías con Alemania y también una zona de explotación en el Salar de Coipasa con China.

Es obvio que para un país tan pobre y tan poco desarrollado (tanto administrativamente como estructuralmente), la enorme riqueza del salar es un desafío muy difícil de superar a pesar de las actuales intenciones soberanistas del presidente Evo Morales.

Otros recursos

En el sito Géoimage del CNES, otros  grandes salares:

Botswana - La cuvette de sel de Sowa : nouvelles ressources, marges, boom minier et environnement
https://geoimage.cnes.fr/fr/botswana-la-cuvette-de-sel-de-sowa-ressource...

Argentine - Au cœur des Andes, une ressource mondialisée : l’exploitation du lithium du salar Hombre Muerto
https://geoimage.cnes.fr/fr/geoimage/afrique-du-sud-johannesburg-une-vil...

Chili - L’exploitation du lithium dans le désert d'Atacama : nouvelle ressource stratégique et bouleversement technologique mondial
https://geoimage.cnes.fr/fr/geoimage/chili-lexploitation-du-lithium-dans...

Recursos en línea

SÉRANDOUR Audrey (2018), Quand les savoirs font ressources : constructions sociales et intégrations territoriales. Une réflexion depuis « le triangle du lithium" (Argentine, Bolivie, Chili) », EchoGéo [En ligne], n°4|2018. 
https://journals.openedition.org/echogeo/16400

SÉRANDOUR Audrey (2020), « Le "triangle du lithium" existe-t-il ? Géographie politique d’une régionalisation andine (Argentine, Bolivie, Chili) », Belgeo [En ligne], n°4|2020.
https://journals.openedition.org/belgeo/43717

SÉRANDOUR Audrey, MAGRIN Géraud (2019), « Le lithium andin entre enjeux globaux et attentes locales : chronique d’un malentendu », dans BAGGIONI Vincent, BURGER Céline, CACCIARI Joseph, MANGOLD Marie, Repenser la transition énergétique. Un défi pour les sciences humaines et sociales, Rennes, Presses universitaires de Rennes, Coll. « Espace et territoires », pp. 191-205.

Aspects techniques de la production du lithium : 
https://planet-terre.ens-lyon.fr/article/lithium-or-blanc.xml#latino-am

Article d’echogéo 2018 complexe mais de nombreux documents intéressants : 
https://journals.openedition.org/echogeo/16400?lang=en#tocto2n1

Un roman qui décrit la vie autour du salar : O. Magnier, Vents froids, Editions H. Jacob, 2015.

B. Mérenne-Schoumaker, Énergies et minerais. Des ressources sous tension, éd. La Documentation française, 2014.

Autor

Xavier Gosset, enseignant Lycée Descartes, Rabat
Luc Gosset, enseignant, Lycée franco bolivien, La Paz.

Traducción y corrección

Patrick FASSINA, section Bachibac, lycée Lapérouse, Albi, Académie de Toulouse.
Marilyne CLUZEL-MARTINOT, lycée Lapérouse, Albi, Académie de Toulouse.

A propos de GeoImage

Les images satellitaires constituent un outil incontournable dans de nombreux domaines. Afin de valoriser leur usage éducatif et de promouvoir l'analyse de l'image spatiale, le CNES a développé GeoImage, en partenariat avec le Ministère de l'Education nationale, de l'Enseignement supérieur et de la Recherche.